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sábado, 17 de marzo de 2012

A DESPEREZARSE TOCA


Holaaaaaaaaaaaa!!!!

¿Hay alguien por aquí?

Bueno, despues de tanto tiempo sería extraño que lo hubiese. Pero, bueno..... ¡qué se le va hacer! Seguro que alguno pronto se conectará nuevamente.

Y yo ¿qué? ¿por donde he andado últimamente?. Nada. Que he tenido que cambiar de trabajo y ahora tengo muchísimo menos tiempo libre que antés. Aparte, creo que a medida que mi edad avanza hace crecer en mi la vagueza para salir de pesca en los contaditos días libres que tengo. Ayyyyyyy!!!!!!!!! (suspiro).

En lo que va de año llevo 3 salidas de pesca. Dos a por lúlus a la costa y una emcarcado a por pantximikis (chopas). Las tres han sido fructiferas ya que la primera salidita que hice, allá por enero, a "mis pedreros" preferidos saqué una solitaria lubinilla de apenas 38cm., que me hizo una ilusión enorme por el tiempo que llevaba sin salir de pesca.

La salidita a por pantximikis me brindó la captura de un bonito pargo de un peso aproximado de 1,5kg. (no lo llegué a pesar), y un frenesí en cuanto a capturas de caballas a light jigging. Nos quedamos con alguna que otra pero la inmensa mayoría de ellas volvieron a nadar junto a sus "amiguitos". Los pantximikis brillaron por su ausencia y los verdeles, bien preparados y condimentados, tambien hacen las delicias de adultos y niños.

Pero llegados hasta aquí, ayer decidí que hoy tenía que salir de pesca a alguno de mis "cotitos" de la costa. Y cuando ha sonado el despertador, me he desperezado y me he dirigido a la ventana del salón de mi casa desde donde veo la mar. Como no tenía prisa, puse el despertador a las 7:00am y para ésa hora ya hay la suficiente luz como para divisar en qué condiciones marítimas nos las tenemos que jugar. La mar estaba como un plato. Calma chicha tan solo rota por las dos o tres olas más grandotas de las tipicas séries que dejan espuma en los 5 metros pegados a la costa pero no más de los 20 segundos. Visto ésto, me entra una gran vagueza y me vuelvo para la cama. Pienso que mañana puede haber mejor día para la pesca de mis queridas "reinas" y pospongo la salida. Pongo la radio y me pongo al día con las noticias. Estoy en ésas y a éso de las 8:00am oígo los pronosticos del tiempo que predicen un cambio repentino del tiempo para ésta misma tarde. El vientecillo flojo de componete Sur dará paso a vientos moderados de componente Noroeste y que las lluvias serán frecuentes y de caracter moderado. ¡joder! A que se me va a fastidiar la salida de mañana.

Nada. Hago un pequeño esfurzo y ........ para arriba. Me pongo el traje de faena, desayuno y sin prisa alguna me dirijo a uno de mis "txokitos". ¡me cag...! Está ocupado. Me vuelvo para el coche y hacia otro lado.

En el segundo tengo más suerte. No hay nadie. Bajo al pedrero y empiezo la sesión de lances. Veo que el agua está transparente como la de una piscina. Tan solo las olitas (no mas de 1,5m de altura) de las seríes dejan algo de espuma y es allí donde van dirigidos mis lances.

En ésas estoy cuando, al decimo segundo lance, un lance paralelo a la costa y arrimandolo mucho a ella, siento la cacudida de una picada. Sin problema alguno la dejo en seco en un plist plast. No se trata de un gran pieza pero mi cuerpo es sacudido por una subida de la adrenalina. ¡Ahi va! ¡Si aún existen! Se trata de una kilera (950grs exactos) de 46cm. de longitud.



Con ésta captura ya estoy contento para todo un mes pero ..... por si acaso suena la flauta, yo sigo con los lances. Estou en ésa zona una horita y viendo que no tenía más picada me voy para otro sitio. Cojo el coche y en ruta. Paro en otro de mis sitios preferidos, miro desde un rincón por el que puedo ver la roca buena. Esta ocupada por un sarguero. Otra vez para el coche y a proseguir el camino. ¡Ya está! Paro, me bajo y con cierta desgana me dirijo al "micropunto" elegido.

Cuando apenas me quedan una veintena de metros para llegar al pedrero veo que todo ha cambiado. No lo visitaba desde hace más de 8 meses y los temporales del invierno han movido numerosas rocas. Algunas que estabn en el agua las ha levantado hasta casi dejarlas en seco. Otras, que se situaban en lo alto de la ladera, justo donde empiezan los pinares, estaban tocando agua. ¡Joder, vaya masacre!

Rebobino un poco, me situo en una "nueva" roca que mejora mi micropunto y empiezo la sesión. Lance para aquí, lance para allá. Uno para mar abierto otro arrimadito a la costa. Estoy así cuantos minutos cuando ...... Plashhhhhhhh! .......... Uyyyyyyy!! ............ ¿qué es ésto? ........ ¿roca o pez? ........ jajajajaja ....... uno, dos, trés y cuatro cabezadas me indican que no se trata de roca sino de pez y, por como las ha dado, de un pez digamos sério. No, no se trata de la típica lubineta o de una kilera. El hilo empieza a salir y el freno canta la canción que tanto nos gusta oir a todos. El pez se dirije hacia mar abierto y no se lo impido. Es más, a mi me viene de perlas para poder situarme tres rocas grandes más a la derecha y así tener un lugar por donde sacarla facilmente. Un par de carreritas que las aguanto sin ningún problema y con la ayudita de la "serie de olas" la pongo en zona segura.

Bien, se trata de un hermosa lubina de 62cm. y 2,2kg. Me he venido arriba y .......... ¡quiero más! ....... tengo mono de ellas.




Caña: Tenryu Ultimate One
Carrete: Shimano Twin Power FA 4000
Seluelo: Tide Minnow 90S

He seguido los lances durante media hora más sin resultado. Me he dado por satisfecho y ......... ¡mañana será otro día!. Hoy me siento feliz y Manolito sigue sin verlas juas juas juas juas.........

Agur.

martes, 5 de abril de 2011

EL GOBIERNO REGULA LA PESCA RECREATIVA

Aquí lo tenéis. Recien salido de la cazuela. No soluciona nada y nos complica más la práctica de nuestra más querida afición.

Real Decreto 347/2011




viernes, 10 de diciembre de 2010

Táctica y técnica II

Seguimos:

Lance. Ya instalados en la postura seguimos sin prisas. He leído a pescadores que lanzan muy pocas veces, incluso a lo largo de una jornada no más de 20 lances. Mi paciencia es más escasa, pero si que es verdad que tampoco es cuestión de lanzar a lo loco. Los primeros lances son los más importantes. Hay que prepararlos y ejecutarlos correctamente si no queremos perder oportunidades.


Otra diferencia con el río es que no vamos sacando línea mientras hacemos falsos lances. Ahora, antes de lanzar, sacamos los metros de línea que vamos a usar. Es mejor empezar en corto e ir añadiendo en sucesivos lances. Para que lo veáis, antes del primer lance saco línea y la dejo en el suelo. Seguidamente la meto en la cesta empezando, importante, por la parte más cercana al carrete. Esto evita enredos al salir después ordenada, primero la cabeza y después el running. Una vez hecho esto …. ¡al turrón!.

Lo dicho, al principio lances cortos para prospectar las zonas cercanas, justo detrás de la rompiente. Cuando quiero llegar más lejos, con la línea recién lanzada y antes de empezar a recoger, saco los metros necesarios y los deposito en la cesta para ganarlos en el siguiente lance. No muchos (2 o 3) por lo que he contado antes de los enredos.

Minimizar los falsos lances. Vuelvo a recordar que no estamos en el río con una caña del #4 y una mosca microscópica. No podemos estar abanicando la caña toda la mañana. Truco: aprovechar el agua para cargar la caña. Sería la primera parte de una doble tracción. Los últimos 6 o 7 metros de la recogida suelen ser improductivos (ojo, no siempre) porque nos quedamos sin agua, así que los usamos para empezar el lance trasero. La resistencia del agua nos ayudará a cargar la caña. En el lance trasero deslizaremos un par de metros más para sacar toda la cabeza lanzadora y ejecutaremos el segundo golpe de tracción. Suficiente para un lance más que decente.

Esta técnica viene muy bien en lugares que tengamos obstáculos detrás, generalmente acantilados o rocas. Aprovechar también que generalmente estamos algo elevados para hacer un lance oblicuo, es decir, en el trasero “apuntar” algo hacía arriba. Ganaremos algún metro más y golpearemos menos moscas.

Otra alternativa para estas situaciones pueden ser los lances rodados, como arranque o directamente como lance final.

Si vamos a lanzar más largo, o vemos que no estamos convencidos que con lo anterior tengamos bien cargada la caña, con otro falso lance debería ser suficiente. Ya depende de la habilidad de cada uno y de las circunstancias del lugar, pero recordad que los peces están en el agua y no en el aire.


Movimiento. Cuando cambio de postura, salvo que me mueva unos pocos metros, y aunque es un coñazo es mejor recoger toda la línea en el carrete y poner la cesta en la parte trasera.
Por dos motivos. Seguridad, ya que andar con la cesta por delante, sobre superficies irregulares, es cuando menos arriesgado. Y segundo, porque al movernos con la línea dentro de la cesta acabará cruzándose y en el siguiente lance tendremos seguramente un lío (bastante más coñazo).

Clavado. No tiene mucho misterio porque habitualmente se clavan solas. La apariencia real de la mosca y sobretodo la naturaleza blanda de sus materiales harán que en bastante ocasiones esta acabe bastante profunda en su boca. Con aguas claras o moscas de superficie se llega a ver al pez y como coge la mosca, pero normalmente se nota un parón o enganchón. Para asegurar el clavado, al tener la línea entre los dedos, tiraremos de ella. La tensión será mayor y el clavado más efectivo que solo con la caña, que seguramente por instinto también levantaremos.


Pelea. Proporcionalmente tiran más que a spinning. Porque pueden cerrar la boca, porque el equipo es más ligero, por lo que sea, pero tiran más. Aconsejo pelear con el carrete. De esta manera se libera la cesta de línea y la podemos colocarla a la espalda. Esto nos da mejor control del pez y ante todo seguridad si tenemos que movernos por las piedras durante la pelea.

El problema viene con la línea que normalmente ya hemos recogido antes de enganchar el pez y que tenemos en la cesta. Lo mejor es que el pez se la lleve, controlando su salida con los dedos contra la empuñadura, hasta que vacíe la cesta y podamos usar el carrete. Pero si la zona es complicada, con rocas donde se pueda enganchar o rozar, pararemos la salida ejerciendo más presión con los dedos y aprovechando los parones para bobinar. Cuando consigamos tener toda la línea recogida ya podemos empezar a actuar con el carrete. Con el freno como arma principal y con la palma de la mano en los momentos que queramos más control. Cuidado con los golpes de la manivela, ya que al estar fija a la bobina gira con ella.


Para sacar el pez del agua, una vez cansado, lo más práctico es vararlo en la orilla para no forzar el equipo.

Bueno y eso ha sido todo el rollo. No me queda más que desear a los que lo intenten buenos golpes de manivela.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Táctica y técnica I

Algunas notas de cómo planteo tácticamente una salida a mosca en el mar, y diversas soluciones técnicas a los problemas que surgen en la orilla.
Previos. Equipamiento mínimo y ligero. Bastante incómodo es andar por las rocas haciendo el cabra como para tener que cargar con trastos. Lo imprescindible:
  • Vadeador, mejor transpirable para moverte con más libertad, con suelas de fieltro para los resbalones y bota integrada para evitar la molesta arena.
  • Chubasquero, que no hace falta que llueva para mojarte.
  • La caña y carrete, es evidente.
  • Cesta devanadora, imprescindible en zonas rocosas. Posiblemente en playas o sitios más llanos se puede evitar, pero aconsejo también su uso.
  • Una bolsa/bandolera/mochila/riñonera o recipiente donde llevar la caja de moscas, un par de bobinas de monofilamento y una navaja/tijera.
  • Por seguridad el móvil y para inmortalizar momentos la cámara o el propio móvil.

Hace tiempo que deje de llevar bobinas de repuesto para la línea. Antes de bajar al pedrero compruebo las condiciones con las que me voy a encontrar y elijo la línea: flotante o intermedia.
Flotante si está bastante parado, que me va a dejar pescar la mayor parte del tiempo con moscas de superficie, y la intermedia si hay algo más de mar. Con estas últimas se evita bastante mejor el arrastre de las olas, cargan la caña más rápido y deslizan mejor para lances largos. Además siguen permitiendo usar moscas flotantes.
Las hundidas rara vez porque habitualmente se necesitan zonas de bastante calado para usarlas, así que las dejo para pescar desde embarcación donde tienen más opciones.

He dicho caja de moscas porque no hace mucho eran “cajas”. Defecto profesional del río y las truchas, pero en el mar no tiene mucho sentido cargar con 100 moscas cuando vas a usar, a lo sumo, media docena. Con las de confianza, que cubran superficie y hundidas, unas grandes y otras más pequeñas y en varios colores suficiente. Una caja. Incluso a veces media docena de moscas en el bolsillo del vadeador son suficientes para jornadas cortas.

Postura. Una vez abajo sin prisa. Seleccionar el punto de lance pensando en que podamos dar con los peces pero sin olvidar la seguridad. Hay que tener en cuenta que tenemos que acercarnos bastante más que a spinning y las retiradas son más complicadas. Dejar pasar algunas olas antes de posicionarnos para ver que pasa. Este tiempo se puede aprovechar para revisar el equipo, el bajo, poner los pelos de la mosca en su sitio y empezar a pensar donde la queremos poner. También es importante que la postura nos permita el lance con cierta comodidad y que, en el maravilloso caso que enganchemos un pez, tengamos opción de sacarlo. Una caña de mosca ni arrastra ni levanta como una de spinning.

Bueno, otro día más, de como lanzar, clavar y pelear bonitas lubinas.

jueves, 26 de agosto de 2010

Las cosas son como son


Como me está dando tanto la lata, le gusta tanto lo de "restregar" sus capturas en los morros de su tan querido "equipo", el que tantas veces le ha sacado de más de un apuro, no h etenido más remedio que publicar la capturilla del amigo Manolo.

Es una captura de hace un mes pero no os imagináis lo que uno tiene que aguantar cuando el afortunado que ha conseguido la captura es el "Muñequita linda". ¡Joder! No se lo deséo ni al peor de mis enemigos. Ah! Cuando la captura la consigue otro que no es él, da igual, ya que vuelve a recordar aquella captura que consiguío cuando Adam acababa de conocer a Eva y juntos se disponían a moder la manzana. Eso sí, como los años no pasan en vano, las capturas de él crecen y cogen peso a lo largo del tiempo.

Bueno, la cosa es que salimos los dos con la intención de tentar corvinas. Teníamos puesto el ojo en una zona pero primero pasamos por otros "micropuntos" en previsión de que el terral que sopla al amanecer en el objetivo principal no nos iba a permitir pescar cómodos.

Las sucesivas paradas que hicimos en los puntos elegidos no fueron fructiferas. La sonda no mostraba que hubiese los habituales bancos de peces pasto de los que se alimentan tanto lubinas como corvinas y que suelen ser señal de posibles capturas. Salvo en una de ellas en que localizamos bonitas manchas de pescado (provamos y el saldo fue negativo), en las demás, la sonda se mostraba limpia.

Llegada una hora, al comprobar que el viento había amainado, nos dirigimos al lugar donde hemos pescado alguna que otra corvina, presa que teníamos en el punto de mira ése día.

Realizamos una deriva y no obtuvimos picada. La siguiente la realizamos pasando a unos cuantos metros de la primera, tratando de localizar a las presas. La sonda no marcaba nada pero ........... En ésta zona suelen permanecer apostadas y, a veces, hemos conseguido capturas sin que la sonda marcara nada.

Estamos en la labor cuando en uno de los lances que hizo Manolo, nada más torcar su vinilo el fondo y dar el primer tirón, notó un peso no lógico al que tiene el señuelo. Hasta le pareció sentir unos cabezaros débiles.

No dió ni cachete ni nada que se parezca y, tan solo, reaccionó recuperando hilo a un ritmo más bien lento. En su mente tenía la imagen de un pulpo, sépia, calamar, o .......¡quien sabe! algún "pez piedra" como le ha sucedido capturar alguna vez.

Al rato, vimos aparecer en superficie una Itxaskabra (Cabracho, Cabrarroca, Escorpora.....). Venía con la boca cerrada y cuando la abrió, el señuelo salió de sus fauces y desapareció en las profundidades.

A Manolo le ví con cara de pocos amigos y, tratando de engañarlo otra vez (éste se crée que todos los animales son como él jejejeje....), dejó caer nuevamente el señuelo para el fondo sin tan siquiera haberlo subido a bordo y lanzalo a otra zona como en él es habitual.

Pero, en ocasiones, las cosas son como son y hay que tomarlas tal como vienen. El Rolling Shad de Manolo tocó fondo, éste dió un primer tirón y ..................... ¡Zassssssss! ............ ya estaba nuevamente en estado de frenesí.

Los primeros segundo fueron de incertidumbre. ¿Qué Manolo? ¿Es grande o pequeña?. Y él me contesta con un num sé. Como no sabe yo sigo con mi lance y al poco lrato le oígo decir, con una voz más bien nerviosita que calma, Santi, Saca el salabre que es grande. Y yo, a recoger hilo a toda caña para correr a sacar el salabre.

La Sakura Shukan de Manolo se torcía pero a mi no me dió la impresión de que lo hiciera tanto como para decir que el pez fuese "grande" pero como él era el que lo sentía, permanecí callado, con el salabre ya en la mano y esperando a que él le ganase la batallita al pez.

No tardó mucho en hacerlo. Lo ví resplandecer a escasos dos metros bajo la superficie. ¿Éso es a lo que tu llamas grande? ¡Manda huevos! Casi le doy con el salabre en la cabeza. Me acordé de otra batallita que me contó Oskar en la que Manolo se las vió y deseó para "comerle el pastel" a una seriolita de 1,5kg.. La verdad es que el amigo se lo pasa pipa. La goza como si de un niño se tratara cuando juega con un nuevo juguete.

Nada, que al final resultó una corvinata de 3,5kgs. que, nada más salir a superficie, la metí en el salabre y traté de dar un sustito a Manolo diciendo que se había soltado en el intento de ensartarlo. La bromilla no resultó y ahí lo tenéis en las fotos con cara de bonachón, como si nunca huviera roto un plato.

Y termino diciendo, antés de que él lo haga,......... MANOLO, ERES MI CHAMPIONNNNNNNNNNNNNN.

No cambies que contigo me lo paso "chachi piruli".

lunes, 23 de agosto de 2010

Al Cesar lo que es del Cesar

Hace ya un tiempo, allà por el verano pasado, hubo cierto comentario del aguelo que me hizo que pensar... que si la muñeca de oro tendria que ser el larguilucho en vez de yo, y yo la muñequita linda... ja ja y ja

Pues bien, tenía una invitacion para ir a pescar con un tal José desde hacía muuuuuucho tiempo y al que tambien se junto un tal Pablo. De aqui mi agradecimiento a los dos .

Bueno, nada mas salir del puerto, no miento, un dia antes ya estaba pescando de noche en la cama y, como no, haciendo escabechinas. Esa misma noche, mientras todos estan locos con el vinilo shaker, pense que era el momento de reivindicar otro vinilo, que es mi fetiche, el Rolling Shad. No en un color llamemosle "normal" como pueden ser azul, marron, verde, blanco..... No. Esta vez decidí decantarme por otro color que pasó por mi cabeza. Sin más, pensé.... joder! si hay patalin habra que poner algún color llamativ o similar a él ¿no? (no te lo aconsejaría algún que otro pescador más ¿no? jajajajajajaja... Pronto se te olvidan las cosas).

¡Vale! Puse el de lomo naranja y barriga amarilla, el mariconetti. Cuando lo tuve montado en la caña titular mis 2 compis de pesca (y alguno más) lo veian raro. Alguno hasta llegaba a exclamar... " ¡Tu veras........!"

Pero yo tenia un palpito. Con mucho mimo lo puse allì, arriba, en el cañero que está encima de la cabina para que le diese un poco el aire, para que disfrutase de las magníficas vistas de la zona y se habituase al entorno...


LLegados al primer punto elegido empezamos a lanzar los paseantes a diestro y siniestro. Hago mencion especial tambien a la tienda Piperfishing por designarme probador oficial je je je ... me dejó una caña para que la provara con los paseantes. No soy de paseantes pero bueno.... Un ataque en superfiecie es muuu guapo.

Pronto empezaron los ataques de las txikis. Pablo engancho una y, despues de ver que era mini, se fue por donde vino. Para variar, tuve unos ataques pero no se por qué no enganchaba ninguna(el Tiki-Taka no está hecho para los manazas jejejejejeje). José me abrió los ojos al decirme ... ¿para qué das el cachete antes de que se enganche el pez? (zopenko! no hay que tirar hasta que no se sienta en la caña al pez) ... mi respuesta fue... nunse, nervios, ansiedad, el subconsciente que me decía que eran txikis y que las dejara virgenes sin que tocasen los triples... ¡vete tu a saber!... subi una a bordo y se fue por donde vino.

Cambiamos a otra zona. Allí nos encontarmos con Martin, ese que me quería echar al agua. Enseguida se percató del señuelo de colores chillones que tenía montado en la caña que seguía ne el cañero y, para variar, se riò. Como yo confiaba ciegamente en ese color allí siguió hasta que llegase su momento.

Seguimos con los paseantes....... pim pam, paquí..... pallá..... pero no había mucho meneo. De vez en cuando algún ataque, y alguna que que otra que subió a bordo yendose por donde vino. Huvo alguna que llegaba a "la talla" y, mientra daba la lata saltando en la bañera del barco, uno mis compis exclamó... Ésa pa casa, es de "la talla". Les deje que noooo, ésa pal agua... Al final, a pesar de sus insistencias se fue al agua... Otro punto a mi favor... ¡ya tenia demasiados, tenía que jugarmela....!

La oscuridad estaba ganando terreno cuando un banco de lanzones empezó a saltar fuera del agua como si estubieran azuzandolos a base de calambrazos por debajo. Tres segundos más tarde los tres cebollos lanzando como posesos los paseantes en direccion donde vimos los saltos, cada uno pensando... ¡que me zumbe a miiiii!... Nada... ni a mi, ni a ti, ni al otro. Na de na.

Sobre las 9:30 pm., más o menos, le comenté a José, el skiper, que el pescado estaba ya "vendido". Éste asintió con la cabeza y dijo.... ¡ya chungo, 15 min más y tiriamos pa casa!

Fue entonces cuando me acorde de èl. De ése que esperó todo el rato allí arriba, calladito y sin rechistar, esperando su momento para bajar a las profundidades y enfrentarse a cualquier bicho viviente que allí se encontrase.

Ese era su momento. Cogí la otra caña y a mojarlo. Transcurridos 10 min. sin obtener picada, lance a unos 15 metros del barco. Mientras el señuelo bajaba José me dijo, .....¡mira lo bien que marca el pescado la sonda! ..... el Rolling Shad seguía bajando suavemente al fondo, zigzaguendo, buscando algo. Me avisó cuando toco fondo, y entonces le dije, ....¡venga a trabajar!...

La muñeca estaba bien engrasada y cuando el vinilo había ascendido de 8 a 10metros del fondo los ojitos de la cabeza plomada casi se le salen de las orbitas ojipital, y ........ ¡clato! no le dio tiempo ni para avisarme. De repente noté un brutal parón y grité: eeeeeeeeeeeeeeeeeeeee ya está!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Enseguida empiezó el Luvias a silvar como un cosaco. Exclamo: " ¡tablooooooooooooooooooon!". A José no se le ocurre otra cosa que lanzar otro vinilo encima de mi linea que estaba saliendo a la misma velocidad que el Ave. Le pego un grito " ¡saca de ahi eso echando ostias que me vas a armar el cipote padre y saca la sacadera!".

Pablo decia "¡grábaloooooo!", mientras que alli abajo el vinilito sufría y me gritaba " ¡Sácame de aquiiiiiiiiiiiii! ¡Quítame éste monstruo de encima!". Pero mi impotencia (encima impotente jajajajaja) era evidente. No podia bombear. Habia algo muuuuuy gordo abajo, al final de mi linea, estaba muy nervioso y tenía miedo de perderlo. Intentaba sacarlo lo antes posible mientras que mis compis me animaban para que mantuviese la calma, para que lo dejase cansar. No, no podia. Pensé que podía ser un buen denton, alguna corvina o, incluso, una bonita serviola... Toda una série de distintas espécies combativas pasaron por mi cabeza.

Trás de unas 7 carreras muy muy duras (¡ya! como las de un Atun Rojo de 100kg.) parecía que se daba por vencido. La vimos blanquear a unos 3 metros ..... ¡menudo tocho!... pero aún no había dicho su ultima palabra. Se metio debajo del barco y tuve que meter la caña punta-abajo en el agua para salvar el tema.


Cuando salio a flote le oígo a José... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡no entra!!!!!!!!!!! ...........¿como que no entra? .......... Así o asau entró en la sacadera y nada más hacerlo el bajo tocó el salabre y .....¡plast!... se partió. Peeeeeeeeeeeeeeeeero con el "tablón" dentro. Una vez dentro del barco solté toda esa tension acumulada en la pelea que duró aprox, unos 10 min. Por su gran bocaza asomaba mi héroe. Sí, hizo bien su trabajo. El vinilito todavia tenía cara de susto, pero seguía vivo. Me agradeció que le liberase de tan monstruosa boca al mismo tiempo que uno dejaba caer éso de.... "¡ese vinilo a la vitrina!". Por lo bajini, mi vinilito me decía ... " ¡No, Por favor. Yo quiero trabajar y si muero que sea en acto de servicio...!". A esto llamo yo "amor al arte"...

Minutos despues vino la sesion fotografica. Que si asi que si asau. Y yo todavia con cara de susto,(creo que tu, Manolo, te llevaste mayor susto que el vinilo. Viendo las fotos no sé como aún tus ojos permanecen en su sitio).

Trás las fotos, el pesaje. Como dijo uno y me gusto... ¡más de 7 kilos y menos de 8 kilos! ..... eso me lo guardo yo (dentro de un año habrá crecido y pesará 9kg., por lo menos ¿no? jejejejejeje), no sea que alguno tenga la osadía de quitarle al Cesar lo que es del Cesar. De largo tenía 94 cm. hasta la punta de la cola, y 88cm. hasta la horquilla el centro de la cola. En el estomago solo tenia un patalin y no quiero ni pensar lo que pesaria en otra epoca, con el buche lleno.... Vinieron las llamadas y nadie creia que había sacado un pez de semejante talla y porte, hasta que la vieron las fotos ...


Cuando la limpiaba huvo uno que me dijo....."¡ joder! por eso te dan unos 130-150 lereles"....., le conteste.... "¿yo vender esto????????? no hay suficiente dinero en el mundo para pagarme a cambio de que renuncie a sentarme con los colegas alrededor de una mesa, en la sociedad, y poder restregarles otro tablón en los morros, sumar otra estrellita como condecoracion"...

¡puuuuuuuuuuuuuuuffffff! la que les espera a alguno en la cena y durante algun tiempo... Dias, meses, años.... Lo peor de todo es que no disfrute en la pelea, demasiada tension, ansia, miedo, ahora una vez a bordo... buuuuuuuuuuaaaaaaaaaa


Algunos diran, potra, otros folla, suerte, y digo yo... una puede ser, dos casualidad, tres que raro, pero ya cuatro tablones da que pensar no???????? (Eres el mejor, maestro)

Otros dicen que las lubinas gordas no tiran... ja ja y ja

Agradecer al skiper y al ayudante que saco la fotos Jose y Pablo. No sé que tiene ese barco pero cuando monto yo siempre sale algo de madera de la buena. (Al Tean de la Banda, Os lo cedemos de por vida)

Aguelo que decias de muñequita linda? y ya van.... (A ver, por todo lo que cuentas, de muñeque no llegas ni a Linda. Lo tuyo son los garrotazos bruto y bestial y no el Tiki-Taka fino y delicado).

viernes, 20 de agosto de 2010

VUELTA DE VACACIONES

Se acabaron las vacaciones, o por lo menos gran parte de ellas, así que haber si quitamos la depresión contando batallitas y de paso animamos el Blog, que anda bastante parado.
Comentar previamente que la temporada continental ha sido discreta. Nos ha fastidiado los mejores cotos las riadas, pero en algún rinconcito (desechado por la mayoría) nos hemos divertido:

En el mar esta primavera las sierras se han dejado ver con asiduidad y hemos disfrutado mucho desde los kayaks y con los equipos ligeros:

Bueno, al turrón. Como viene siendo habitual el lugar de destino de las vacaciones familiares la costa levantina. Y entre el buen tiempo, la playa, el chiringuito y la buena mesa ….
…. algún ratito hemos sacado para pescar. La cosa anduvo floja. Anjovas solo aparecieron los primeros días y muy apáticas. No entraban a los señuelos ni a las moscas. Solo conseguimos engañar alguna lanzándoles algo muy distinto: WASABIS.
Los jureles siempre dan la cara y con ellos nos divertimos.

No hice muchas fotos, pero si intente sacar algún video para que se viera el proceso, aunque no era fácil acertar con el lance justo y grabar todo, teniendo en cuenta además que lo tenía que hacer todo yo. Por lo menos esta vez casi no me he cortado la cabeza, marca de la casa cuando me saco auto-fotos.
En este primer video se puede ver la recogida después de haber dejado profundizar la línea hasta los 8-10m. Aunque uso una línea de hundimiento rápido es un proceso lento, sobre todo si lo comparamos con light-jigging por ejemplo. Paciencia. El lance no tiene mucho misterio, solo hay que sacar entre 15-18m.
Como veis hay que darle caña (acabas con el brazo izquierdo molido). También puede valer una recogida a 2 manos, pero a mi me gusta más a una porque creo que la paradiña entre tirón y tirón es muy atractiva para los peces. En este caso el pez se soltó.

Y este otro de la parte final de una pequeña captura. Ya veis como pelean para el tamaño que tienen. Por cierto mi culo es bastante más pequeño jajaja. A media mañana se levanta esa ligera brisa marina: el famoso garbi. Hace bastante incómoda la pesca, pero a su vez activa bastante a los peces.


Lo más divertido es pescar sobre las saltaderas, pero este año no estaban por la labor así que ha tocado buscar zonas querenciosas y pescar prácticamente todo al agua. Se hace pesado porque son muchos lances sin premio, pero es lo que tocaba. La fama cuesta.
Y eso es todo. No ha habido grandes piezas, ni siquiera otras especies distintas como podrían ser serviolas o barracudas, pero hemos quitado el mono de sacar peces a mosca en el mar durante una temporada.
Ahora estamos retomando la pesca autóctona. Alguna pequeña va saliendo.

Seguiremos informando.

viernes, 23 de abril de 2010

PRUEBAS

El pequeño System II ya ha pasado la prueba. Después de un comienzo de temporada de lucios pésimo parace que se van animando. En la última salida salieron 4 en un par de horas. No muy grandes (todo hay que decirlo) pero muy divertidos a mosca y en superficie.


Impresionantes los ataques y ¡¡los fallos!!. Alguno se clavo a la 5ª.

Este en cambio no dio opción. Al primer toque al diver salió como un rayo de debajo de las ramas para comerselo. Buena pelea para ser un lucio y para su tamaño.

Que siga la racha y las pruebas.

Atún Rojo

Atún Rojo
Imagen capturada por Miguel