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martes, 18 de noviembre de 2008

5ª L.L.CLASICC


Como viene sucediendo en los últimos años, unos cuantos amigos nos reunimos el pasado sábado para pasar una agradable mañana de pesca y, posteriormente, mantener una mejor tertulia alrededor de una mesa llena de exquisita comida. Como siempre, todo salió a pedir de boca por la gran labor que realizó Martín.

Para la pesca nos juntamos 14 amigos que nos separamos en 3 grupos. Para dar más vidilla a la jornada, los más jóvenes (los yogurines) nos retaron a los más .... ¡ejem! ...., digamos, mayores (pre-jubiletas). Su misión, darnos "pal pelo" y no dejar ninguna duda de que ellos son mejores que nosotros -Sí sí... Como decía mi padre, aún les queda por comer muchos puerros con patatas. je, je, je je....-.

Nada más empezar con los lances, el amigo "Cerrajas" dio con la primera captura para el grupo de los "pre-jubiletas". Una pequeña lubina que no se había resistido a la tentación de morder un señuelo de hélices (Baraka de Sert) bien manejado por José "Cerrajas".

Ésta primera captura animó al grupo a seguir con más ganas la sesión de lanzamiento de señuelos. Se mojó de casi de todo. Paseantes, poppers y minnows. De los llamados "pata negra" como los Daiwa Shore Line Shiner 17F pasando por la gama completa de Tide Minnow de Duo hasta el ya clásico Flash minnow de Lucky Craft. Amén del Z-Claw, Super Spook, Sammy y Reef Pencil. Mi elección como primer señuelo fue un vinilo, concretamente un Senko de 15cm. color
Daiquiri w/ Black & Hologram.

Se lanzó mucho señuelo duro pero el premio se lo llevó uno blando. Un conocido vinilo que tantas y tantas capturas ha dado en el mundo y que por nuestra tierra, para la pesca de la lubina, aún no está en el equipo titular de casi ningún lubinero. Se trata del Slug-go de Lunker City. Éste señuelo en color Smelt, montado sobre una cabeza plomada redonda de 15grs., fue el que a media mañana me dio una bonita lubina de 2 kilos 120gramos.

La felicidad de Martín es manifiesta. Mayor incluso que la mía por la captura.


La cosa iba bien. Íbamos ganando a los yogurines y aún no había terminado la mañana. Esta vez fue a Pablux a quién le toco en suerte enganchar una pequeña lubina con un Amnis de María. Esto iba cogiendo aires de goleada. Más aún cuando el amigo "Cerrajas", nuevamente, consigue otra captura con una cuchara Spanyid haciendo gala de su saber a la hora de elegir señuelo para cada condición de pesca.

Álvaro, Cerrajas y Martín, tres maestros cada cuál más grande.

Un cuatro a cero iba a ser una derrota dolorosa para ellos por lo que, antes de que termine la mañana, Danel consigue el llamado "tanto del honor" para el grupo de los yogurines. Una clara derrota que algunos de los yogurines no han sabido reconocer. Amenazan con vengarse la próxima vez. ja, ja, ja, ja, ja........

De pié: Yosu, Imanol, Alberto, Pablux, José, Martín, Raúl, Monchi y Danel.
Agachados: Miguel, yo, Rober y Manolo
Faltan: José "Cerrajas", Orkatz, Piper y Oskar.

Gracias a todos y ...........................................¡Hasta la próxima!





lunes, 10 de noviembre de 2008

¡Aún las hay!


Si el año pasado fue un año muy malo para nosotros (excluyendo a alguno) en la pesca de lubinas, lo que es el 2.008 ha sido el peor de todos los que llevo pescando a spinning. Pero parece que la cosa está cambiando y puede que el final del año se enderece un poco.

Éste sábado, después de hacer un alto en la temporada de caza de torcaces, salí a pescar en compañía de Oscar y de Miguel en la embarcación de éste último. El amanecer dio paso a un hermoso día típico de otoño con un sol radiante y viento suave de componente sur. En la mar destacaba la mar de fondo con olas de 2,5m. pero que no molestaban para la técnica de pesca que íbamos a practicar, un jigging ligerito con metal jigs y vinilos plomados en fondos de menos de 40m..

Elegimos una zona un poco resguardada del viento suave del Sur y del terral. Dimos un par de vueltecitas en busca de algún cardumen de txitxarrillo o boga que sirve de alimento a nuestra querida lubina. No tardamos en localizarlo y, rápidamente, lanzamos nuestras muestras al agua. Los tres elegimos señuelos distintos para ver cuál era el elegido por nuestras presas ése día.

El que dio en el clavo fue Oscar quién tuvo una hermosa picada de una no menos hermosa lubina de un par de kilos. Después de una bonita pelea y con la inestimable ayuda de Miguel salabre en mano, la subieron a bordo. El pez había mordido un Tamentai de 40grs. color rosa.

Con éste mismo señuelo y desde otra embarcación, el amigo Danel sacó un hermoso serrutxo de 5 kilos a nuestro costado quince minutos después de la captura de Oscar y después acercarse donde estábamos tras haberles informado de la captura de la lubina. Danel había salido con Iker.

Nada más darse éstas capturas aumentó la intensidad del viento y no hubo forma de hacer una deriva buena. Después de esto, tan solo Miguel pudo enganchar un par de buenos Estorninos que rápidamente volvieron al agua.
Solo ha sido una muestra pero ya se están oyendo noticias de más capturas de lubinas. A ver si tenemos suerte, la entrada sea buena y podamos disfrutar un poco de ella.

lunes, 25 de agosto de 2008

Hegaluzeak!!


Hace ya mucho tiempo que comenzó la temporada de túnidos pero ya fuera porque solo podemos salir los fines de semana o que la mar no nos ayudase ésos mismos días, la verdad, es que apenas hemos salido dos veces a pescar túnidos éste año. Las dos veces con resultados nefastos.

El sábado salimos con buen tiempo y la esperanza de encontrarlos. Teníamos noticias de que el viernes se habían capturado ejemplares de buen porte y creíamos poder localizarlos.

Esta vez, el equipo lo conformábamos Danel, Iker, Manolo y yo. Nos embarcamos en el barco de Danel y pusimos rumbo Oeste a las 3:45 am.

Con las primeras luces del alba comenzó la radio a narrar las primeras capturas de otras embarcaciones. Todas eran más al Este del lugar donde nos encontrábamos y al que nos dirigíamos. Dudamos en dar la vuelta y dirigirnos hacia donde narraban las capturas pero, después de una charlita entre todos, pensamos en no cambiar de planes y seguir la ruta prevista hacia el Oeste.

La primera captura tardó en producirse pero resultó ser un esplendido ejemplar y que Iker lo dominó magníficamente. Al poco rato, vino la segunda. Tambpoco desentonaba en tamaño con el primero. Se trataba de otro gran bonito. Más o menos del mismo tamaño que el anterior, quizás un pelín mayor.
El tercero tardó bastante más pero en el tiempo que tardó Manolo en dominarlo y embarcarlo dió tiempo a que Danel y yo lanzáramos nuestros jigs para abajo y los dos enganchásemos un par de ejemplares más. A Danel se le soltó a medio camino y yo tuve la fortuna de poner ponerlo en seco. Otro buen ejemplar embarcado pero ésta vez a Jigging.

No hubo más picadas y regresamos a puerto llenos de satisfacción con 4 hermosas capturas. Y sobre todo, por haber pescado uno a jigging.

Ya tenemos 2 buenos ejemplares de albacoras en el haber del equipo con la técnica del jigging y no serán las últimas. ¡Espero!

Iker con la 1ª albacora pescada a jigging en 2.007

miércoles, 25 de junio de 2008

Visita a Asturias


Tres amigos astures, un alicantino y tres vascos nos reunimos el 21 de junio para pasar juntos el fin de semana pescando lubinas. Se trataba de Nacho, Pedro, Pablo, José Miguel, Raúl, Manolo y yo.

Nos recibieron muy bien. Nada más llegar, después de quitar el reseco que deja el viaje con una cerveza fresquita, nos fuimos a cenar a una sidrería. Como es habitual en éstos casos, la sesión sidrera se alargó un poco más de lo deseado y nos quitó bastante del poco tiempo de sueño que disponíamos.

Al día siguiente, madrugamos ya que habíamos quedado con Pablo con que las primeras luces nos la dieran en el pedrero. El desayuno se alargó por las ganas de charla que teníamos y cuando llegamos a la zona elegida ya había amanecido hacia rato.

Nos separamos en dos grupos. Uno se fue hacia la izquierda y estaba compuesto por Pablo, Pedro, su esposa Mónica y Manolo. El otro, con Nacho, José Miguel, Raúl y yo, se encaminó hacia la derecha. Nos situamos en un tramo, los cuatro de nuestro grupo, del que no podíamos seguir para adelante porque la marea (aún alta) cerraba el paso. En éstos puestos estuvimos aproximadamente una horita durante el cuál salieron tres pequeñas lubinetas. Primero fue José Miguel el afortunado en sacar una lubineta con un jig de bucktail, luego Raúl con un patchinko y, más tarde, yo con un Senko (vinilo de Gari Yamamoto). Una vez pudimos pasar a la otra playita José Miguel dio con un puesto en el que sacó dos lubinas en los dos primeros lances. Una se acercaba al kilo y la otra pequeñita.




Tras José Miguel, el turno fue para Nacho con otra pequeña pescada con un paseante. Después, saqué yo otra con un Reef Pencil junto a otra de Raúl. Continuamos explorando con tres más para José Miguel y dos más para Raúl.

A las 11:00 am nos juntamos con el otro grupo en el que el único afortunado fue Manolo habiendo sido agraciado con una bonita lubina de 1,6kg. pescada con un Z-Claw Original (paseante de Zenith).

Después de ducharnos fuimos a comer y sesión de sidrería por la tarde. Nos retiramos al Hotel prontito para poder madrugar al día siguiente, que no deparó nada especial. Solamente pudimos pinchar 4 lubinitas (2 Pablo, 1 José Miguel y 1 yo) y 2 agujas (Pablo y Manolo). A las 10:00 am nos retiramos a hacer el "amarretako" de rigor, regresar al hotel y, después de una duchita, ponernos en camino para casa con la promesa de que la próxima hacerla en el Mediterráneo y con peces mayores.

El pez de bronce.


Ésa mañana de primeros de junio salimos (Miguel, Manolo y yo) antes de que amaneciera con el punto de mira puesto en la pesca de alguna corvina que mereciese la pena.

Llegamos a la zona elegida un poquito antes de que las primeras luces hicieran acto de presencia. Preparamos los equipos, los señuelos y comenzamos los lances. Las grandes esperanzas de tener algunas picadas que habíamos depositado en esos primeros momentos del día dieron paso, poco a poco, a que entre nosotros ganase terreno la creencia de que la jornada no se diferenciaría de otras tan negativas y tan frecuentes como las que llevamos éste año 2.008. Tan solo la picada de una lubina kilera al engaño de Miguel rompió la monotonía.

A eso de las 8:30 am llegó el llamado equipo "cubanito" del Nayuma (Oscar, Danel y Aitor) después de haber descansado bien durante toda la noche y vacilando, diciendo que ellos sabían a qué hora picaban las corvinas y que ésa hora había llegado con ellos. Su primera deriva tampoco fue positiva.

Entre tanto, en la costa se habían apostado numerosos pescadores con sus respectivas cañas en espera a que diese comienzo el concurso de pesca al que habían acudido. Esto fue a las 9:00 am con el lanzamiento de un cohete. Momento en que aprovecho Oscar para lanzar un desafío a nuestra embarcación. A ver qué equipo pescaba más, el Nayuma o el Lauteilatu. Como primera condición pusieron que no valía la lubina pescada antes de que ellos aparecieran en la zona.

Al poco de esto, Miguel grita - ¡Oker! ¡oker! - y parece que es buena. La pelea no dura mucho, unos tres minutitos, pero la pieza era bonita, una corvina de 3,96kg. pescada con hilo de 15lb. y un vinilo. Una vez que el pez estuvo en el barco cambió la cara de Miguel. Pasó de la seriedad a la alegría. Manolo y yo tampoco nos quedamos atrás y esto nos animó mucho.



En la siguiente deriva tuve una picada y conseguí sacar una corvina pequeña, de apenas 1,5kg. con otro vinilo. Luego, le tocó otra vez a Miguel ser el que sacase otra de unos 2,1kg.. Manolo, luchaba con sus entrañas para no lanzar un grito al cielo por la mala suerte que estaba teniendo. Tenía picadas pero no lograba enganchar ninguna.

Mientras, el otro equipo tuvo sus oportunidades habiendo, Danel, aprovechado las suyas. Pescó una lubinita (no daba la talla y se fue al agua) y una corvinita como la mía de 1,5kg aproximadamente. Aitor tuvo una picada que le rompió el bajo y Oscar alguna que otra que no aprovechó.

Las siguientes derivas nos depararon una corvina de 2,8kg pescada por mi y otra lubinita por Miguel. Y todo esto sucedió en apenas 40 minutos. Luego, calma. Ninguna picada más. Cambiamos de zona pero tampoco tuvimos suerte.


Hablamos entre todos y decidimos salir a mayor profundidad en busca de estorninos, los cuales encontramos y nos depararon momentos muy divertidos.

lunes, 3 de marzo de 2008

Y con ellos llegó el escandalo


No hablo de nada más ni nada menos que de las caballas y los estorninos. Cuando se acercan a la costa es la alegría de muchos pescadores ya que, equipados con equipos ligeros, a jigging uno se puede divertir de lo lindo, sobre todo con los estorninos.

No son grandes en tamaño pero si en lo referente a la pelea que nos brindan. Para su pesca a jigging desde embarcación, con una caña de no más de 2,10m. de 16lb., un carretito de tamaño 2500 de una calidad aceptable, un multifilamento de 10-15lb. al que ataremos un bajo de línea de monofilamento o de fuorocarbono de no más de 0,40mm. de diámetro y unos cuantos pequeños metal jigs de distintas marcas y colores nos bastará para conseguir mil y un capturas que nos deparan recuerdos imborrables para siempre.

miércoles, 9 de enero de 2008

¡Más atunes!


Aprovecho estos momentos libres que tengo para narrar un poco lo vivido a finales del verano pasado en mi segunda salida a pescar bonitos a Jigging.

Como en nuestra salida anterior, el tiempo que nos acompañó por la mañana era ideal para la pesca. Estaba el cielo encapotado y la mar se mostraba un poco agitadilla pero con tendencia a calmar como así sucedió a lo largo de la jornada.

Esta vez, salimos Danel, Miguel, Manolo y yo junto a Martìn “Laga”, que venía como invitado y con muy pocas horas de sueño.¡Ayyy! ¡Esas fiestas de Ibarrangelu….! Ja, ja, ja,

Primero pusimos rumbo Norte para luego tomar para el Oeste. Durante el camino fuimos preparando los aparejos cambiando los bajos de línea, atando los emerillones con nudos nuevos y montando los jigs que cada uno pensaba podían ser los que nos dieran más capturas que a los otros (al final, todos pescan más o menos lo mismo).

La ruta estaba llena de charlas nerviosas por ansiar el momento en localicemos los bancos de bonitos y despachar con ellos toda la adrenalina acumulada a lo largo de la semana en nuestros respectivos trabajos. Estas charlas, alguna broma que otra y la comida que nunca falta en el barco hacen que el tiempo desde que salimos hasta que damos con el banco de atunes transcurra más rápido y la jornada resulte más amena. Había alguno que aún tenía el cuerpo dolido por el esfuerzo realizado con los atunes en la salida anterior.

Cuando llevamos casi tres horas de ruta, a lo lejos, avistamos tres barcos deportivos que realizan cierta clase de maniobras que nos hace pensar en la presencia de atunes a su alrededor. Rápidamente pusimos rumbo hacia ellos y, quinientos metros antes de llegar hasta ellos, vimos los primeros saltos de atunes. Eran pocos los saltos pero en estos primeros momentos nada importa. Nos acercamos hasta donde estaban saltando y …¡a lanzar jigs!

En los primeros lances no obtuvimos ninguna picada. El banco se nos alejaba del barco y esperábamos ver nuevos saltos para emprender la persecución, posicionarnos y lanzar otra vez los jigs. En media docena de intentos no pudimos engañar a ningún pez pero una vez que picó el primero se sucedieron las picadas y capturas.



Más o menos, la jornada transcurrió como la anterior, persiguiendo al banco de atunes una y otra vez. A veces, avistábamos un nuevo banco, dejábamos en paz al primero y seguíamos al nuevo. Tuvimos menos capturas que la anterior salida pero también estuvo muy bien dada la cantidad pescada. Todos los atunes, una vez izados a cubierta y desanzuelados, volvieron al agua vivitos y coleando con el deseo que se recupere la especie. Lo pasamos en grande y Martìn el “invitado” el que más. Aun recuerdo la cara que ponía cuando el primer atún mordió el jig que le lanzó y le empezó a sacar línea. Ja, ja, ja, ja, ……. Decir que Miguel aprovechó la jornada para tirarse al agua y sacar unas estupendas fotos de algún atún luchando por soltarse en su medio. Una muestra es la que he puesto encabezando éste post.


La vuelta la aprovechamos para comernos una muy buena ensaladita preparada “in situ” por Miguel, un poco de chorizo, tortillita de patatas, filetes de carne y para terminar con un poco de café y un brindis con cava. ¡A la salud de todos vosotros!


Ahora, entrado el invierno, con mucho frío y lluvia, añoramos ésos días. ¿Dónde está el verano? ………….


lunes, 7 de enero de 2008

Lubina Navideña


Con la llegada de la Navidad me da la oportunidad de realizar alguna salida extra en busca de mis queridas lubinas. El día 26 de diciembre por la tarde puedo hacer una escapadita rápida para ver si la gran ausente en todo el año se ha dignado en visitar nuestra costa. Me han llegado algunas noticias de que un poco más al oeste están pescando algunos bellos ejemplares y eso me ha animado un poco más en mi salida.

Echo una ojeadita a la tabla de mareas para saber cuando será la pleamar y así poder elegir mejor donde ir y según leo me viene a la cabeza una zona que me ha dado muy buenas capturas. No lo pienso dos veces y hacia allí me dirijo, sin prisa pero sin pausa.

Son las 16:00 horas cuando aparco en una esquina de la carretera, echo un vistazo a la mar y al lugar elegido antes de decidirme a bajar al pedrero. Me parece que la mar está impecable, perfecta para la pesca de la lubina. Cojo los bártulos y me encamino cuesta abajo.

Desde la misma orilla, el estado del mar me parece aún mejor de lo visto desde arriba. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo con tan solo pensar que ése día iba a caer una buena captura.

Preparo el equipo y empiezo con los lances. Tras realizar una docena de lances, no habiendo tenido ni tan siquiera un ataque fallido, mi ánimo empieza a caer pero mi corazón quiere que me anime y lanza mensajes hacia el cerebro diciendo que el siguiente será el bueno. Así pasaron 45minutos, entre lances y cambios de señuelos que hice para animarme yo mismo y/o a alguna lubina que estuviese por los alrededores.

Tras ése tiempo decidí cambiar de zona. Rápidamente empecé a subir la cuesta que me dirigía al coche, lo cogí y puse rumbo a otra zona muy próxima a ésta para no tener que perder mucho tiempo en el cambio. El tiempo perdido lo calculo como unos 20-25 minutos.

La otra zona también se me mostraba ideal para que entrase alguna loba. Como me es habitual, empecé con un paseante. Tras unos cuantos lances fallidos lo cambié por un popper muy ruidoso que me parecía podría ir muy bien con la mar movida que había. Tampoco tuvo éxito y lo cambié por un minnow. Él elegido, a pesar de ser uno de los “grandes” señuelos que me ha dado innumerables lubinas no tuvo su día y lo tuve que devolver otra vez a su lugar en la cajita que llevo en mi chaleco.

¿Qué poner? Me acuerdo de una conversación que había tenido ése mediodía con un amigo, gran pescador de lubinas, y me decido por poner un jig de bucktail echo por mi. Elijo uno de 28grs. para no forzar la caña que llevaba, la vieja Tenryu Ultimate One. Lanzo y empiezo con los movimientos empleando la técnica llamada “dientes de sierra”. Tras dos lances fallidos estoy ejecutando el tercero y el jig se va acercando a una roca que se encuentra sumergida y que otras veces me ha dado capturas.

¡Si llego a pensarlo antes seguro que me pica antes!. Noto el tirón y, enseguida, mi carrete empieza a sonar. Primera carrera hacia una zona sin peligro. Se para, cambia de dirección para emprender una nueva carrera. ¡La veo venir!. Se encamina hacia la derecha en donde sale una punta rocosa que si la rebasa la voy a perder. Movimiento rápido para poner la caña en dirección contraria a la vez que fuerzo un poco la pelea frenando un poco más la salida de hilo con la mano. La consigo parar y parece que se ha dado por vencida. No me equivoco ya que a partir de ése instante no da ni siquiera cabezazos. La saco a la superficie y veo que se trata de un bello ejemplar. Le calculo entre los 2,5kg. y los 3kg. que viene muy bien enganchado por el jig.


Cuando está a mis pies, a un poco más de 2,5m por debajo mio, agarro el hilo con las manos y la izo fácil, sin ninguna complicación. Unas fotitos para el recuerdo y recogida de algunos datos. Longitud 67cm. por 3,05kg. de peso.


¡Ya tengo la lubina Navideña!

Atún Rojo

Atún Rojo
Imagen capturada por Miguel