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miércoles, 27 de enero de 2010

¿Rivolianas o Dumerilis?



Trás un larguísmo parentesis en la pesca debido a los malos tiempos que ha hecho, lesiones, navidades, etc... , el sábado, Miguel y yo decidimos echar unos lances para ver si nuestras queridas lubinas habían hecho acto de presencia. Llevaba unos cuantos meses que no iba por ellas y cualquier captura que hiciera de una de ellas, aún siendo pequeña, me alegraríaéste inicio de año.

Nuestro objeto era la pesca con vinilos y lo primero que hicimos al llegar al barco era preparar los aparejos y montar los vinilos. Nada más terminado, arrancamos hacia la zona elegida donde nos aguardaban unos amigos en otro barco y con las mismas intenciones que las nuestras.

Llegados al lugar, dimos unas cuantas vueltas para localizar los bancos de peces pasto, empezamos con los lances.

No sé si era porque llevaba mucho tiempo sin salir de pesca, o qué, pero los primeros lances que fectué todos eran defectuosos. Unas veces el hilo me daba vueltas en una anilla, en otras las rachas de viento frenaba el lance cayendo el señuelo a escasos metros del barco y en otras el hilo me daba una vuelta en la punta de la caña y pería un lance. Hasta terminé perdiendo un vinilo montado sobre una cabeza plomada por rotura del hilo por un enganchón del hilo en la anilla.

¡Que mal comienzo de jornada! -le dije a Miguel y éste asintió.

Seguro que ésto dará paso a algo bueno porque no se me pueden torcer tantas cosas tantas veces y en tan corto espacio de tiempo sin que luego sea compensado -le dije pensando que fuera verdad y que Neptuno nos compensase en forma de alguna buena captura.

Creo que el "gafe" lo tenía el vinilo que perdí porque fue perderlo, montar otro igual en otra cabeza plomada igual a la perdida y empezar a lanzar bien y a gozarla. Sí, si, a gozarla porque enseguida empezaron las picadas.

Primero fueron un par de picadas sin que llegaran a enganchar pero enseguida conseguí una buena. Tras el cachete, ver el tembleque de el pez imprimía a la puntera de la caña y como peleaba, vimos que se trataban de macareles. Bonitos y combatibos peces que nos pueden hacer disfrutar buenos momentos si los pescamos con equipos ligeros. Fueron uno, dos, tres, ...... no me acuerdo cuantos pero a cada lance le seguía una picada.

Miguel, al no tener ninguna picada, había cambiado su vinilo por un pequeño metal jig y con él comenzó a pescar uno detrás de otro. Entre los macareles había algún que otro hermoso chicharro (jurel) que nos picaban muy de vez en cuando y teníamos que echar mano de la sacadera para poderlos embarcar porque si no lo hacíamos así perdíamos todos por rotura del lábio. Conseguimos sacr un par de ellos antés de que nuestros amigos de la otra embarcación nos llamaran para que nos acercasemos a ellos. Pensamos que habían dado con las lubinas. Pero no, cuando nos acercamos a ellos comprobamos que habían dado con los mismos macareles que nosotros.

Segimos pescando cerca de ellos. Pensé en el Slug-go que tenía montado en mi Sakurita. Vi que peligraba por la voracidad con que los macareles lo atacaban y decidí cambiarlo por un Tamentai c/rosa (mi talisman).

El cambio de señuelo me deparó un nuevo y hermoso chicharro ¡Qué ricos están asaditos al horno y regados con un buen refrito! Ayyyyy! ¡se me hace la boca agua!

Había tanto macarel que nada más alcanzar el jig los 12m. de profundidad lo atacaban y se enganchaban solos. Esto sucedía una y otra vez y llega a ser hasta cansino. Pero fue en uno de los lances con el Tamentai, tras conseguir que cayera hasta el fondo y después de recuperarlo hasta medias aguas a base de tirones, tuve una buena picada y, trás ella, la peléa me dió otras sensaciones. Tiraba mucho más que cualquiera de lso macareles que habíamos sacado y su movimientos no eran tan electricos.

¿qué será? je, je, je, je, ......... enseguida me vino a la cabeza la imagen de una serviola. Sí, sí, algo me decía de que se trataba de una de ellas ya que tampoco sería la primera vez que conseguimos pescarlas. A Miguel le dije - Prepara el salabre porque ésto es un "limón". Aún no habíamos visto platarlo en el agua pero no cabía duda. La caña nunca la había visto tan curvada desde que conseguí la corvina de 10,5 kg. con ella.

Cuando salió a la superficie confirmo nuestros pronosticos. Era una bonita serviolita, la que publico en la cabecera. ¡Pena de que no consigamos dar con las de una talla más menudita! Pero como dice nuestro gran amigo Martín - "todo se andará". ¡Claro que sí! En ésta vida hay que ser optimista y seguiremos con la esperanza de dar con ellas.

Las picadas de macareles se sucedieron una trás otra hasta que en ésas estamos y Miguel me alerta de que lo que tiene enganchado no es macarel. Tira mucho más por lo que será otra ¿rivoliana? ¿o será dumerili? (todos los votos se incliman a que se tratan de rivolianas). ¡Efectivamente! Es la hermanita de la que he sacado un poco antés.

La mañana transcurrió sin más sobresaltos. Tan solo la que nos dispensaron unos cuantos pequeños delfines que creemos estaban comiendo cangrejos patalines como amarretako.

Nos casamos de los macareles y cambiamos de zona varias veces para ver si dabamos con alguna lubina pero no lo conseguimos. Solo dimos con unos cuantos chicharros más y ........ para casa.


Esta es otra serviolita pescada hace ya unos años por Oscar.
Una muestra de unas cuantas que pescamos.


13 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola muchachos y ¡Felicidades por las capturas!. Después de unas cuantas consultas a algunos especialistas en el tema, parece que es seguro que las dos serviolas que capturasteis a light jigging el sábado pasado son Almaco jacks (Seriola rivoliana), lo que nuestros colegas canarios llaman "negritas".
Espero que sigais con la racha,
Jose Angel.

Efrén dijo...

No estuvo mal el primer día... enhorabuena.

MR. LABRAX dijo...

No tenía ni idea que hubiese de estos por el kantauri.

Igualmente, felidades por las capturas.

agur!!

Santi dijo...

Gracias, José Angel. Ya me había confirmado Miguel lo de las Rivolianas pero me gusta la "salsa" (jejejeje..) y ver como la gente no se pone de acuerdo. Por otra parte, creo que aún conociendolas es bastante dificil distinguirlas solo viendo una o dos fotos mal tomadas o, por lo menos, no fijando la lente de la cámara en los pequeños detalles que pueden diferenciar una especie de la otra.

Efren, no, no estuvo nada mal. Solo faltó una bonita lubina para que fuese más completo. Pero..... no nos podemos quejar.

Mr. Labrax, ya ves que las hay y algunas hasta grandotas. Algunas de 15-20 kilos han sido pescadas por pescasubmarinistas y nosotros estámos a la espera de dar con algún lugar donde las podamos tentar a jigging.

S2.

ogoño dijo...

preciosas!!!!!! este finde no dejara, pero en cuanto se pueda hay que volver a por ellas!!!!

María José dijo...

Me alegra volver a leeros.Mucha inactividad.
Este año lo intentaremos desde costa, por nuestra zona, pues las tenemos localizadas en un par de puntos.
Solo nos queda adecuar el material, por si nos entra la madre.
Un saludo para todos.
Y unes sidrines.

Jose Valle dijo...

Como ya le comente en su dia a Santi, se os echaba de menos por el mundo virtual, bienvenidos nuevamente y enhorabuena por este comienzo.
Es normal que despuues de tanto tiempo, se os lie todo jeje.
Un saludo y asta pronto.

Fermíntxo dijo...

Anda que no estáis vagos,un artículo cada....
Bonita jornada chavales,así da gusto recuperar la mano,ya casi olvidada por la inactividad.
S2

Me voilà! dijo...

Aquí en Canarias estamos bastante familiarizados con diversas clases de seriolas (o medregales, como los llamamos por aqúí), entre ellas la rivoliana y la dumerili.
La pronunciada segunda aleta dorsal (así como el marcado color oscuro de la misma y la caudal), la forma más redondeada del cuerpo y la librea variable entre bronce-oliváceo y tonos más plomizos son rasgos inconfundibles de la rivoliana, negrita en nuestra jerga local, tal y como se ha apuntado anteriormente. En las dumerilis de pequeña talla estos rasgos son mucho menos perceptibles, particularmente la librea, que tiende a ser mucho más blanquecina, aparte de presentar una testa más chata (redondeada, si se quiere), y un cuerpo más ahusado, menos oblongo.
Diría que casi con total seguridad se toparon con un grupo de almaco jacks, esos peques acostumbran a cazar en grupos más o menos numerosos y dan mucho juego, sobre todo con equipos ligeros.
Cuando pasan de 8-10 kilos dejan de ser peces divertidos para convertirse en bichos bastante comprometidos.
Por experiencia propia y de otros compañeros, se podría decir que en relación peso-potencia son las seriolas más fuertes del género.

Ojalá se topen con los papás.

Un saludo

PS. Tengo algunas fotos bastante reveladoras, si fuera el caso podría enviarlas.

MIGUELON dijo...

Hola Santi y compañia

Bonita jornada de pesca.

Desconocía de la presencia de esta especie en el Cantábrico.

Las lubinas para otro día.

Saludos a todos y buena pesca.

Agur

Santi dijo...

Gracias, chicos, por los todos los ánimos que nos dáis para continuar, por felicitarnos, por el buen rollo que tenéis, etc....

Gracías Me voilá por la información dada. Nos servirá para destinguirlas mejor cuando tengamos nuevas capturas.

Y gracias, sobre todo, por seguirnos.

Anónimo dijo...

Si que hacia tiempo, si, jejejeje.
Que disfruteis con ellas, quizas para coger a los papas, tengais que coger mas agua, aunque tambien se arriman, pero para tentarlas a jigging coger mas agua.
No me dejeis de ser traviesos

leoncio dijo...

Ja ja ja
Limones??????????????
limoncillos diria yo
Ni dumerelli ni rivoliani, son servis y punto, tanto cuento.
Labrax el kantauri esconde muchas cosas.
Ogoñin tu pierde el tiempo cogiendo fruta que yo cogere tablones, que ya los tengo fichados jojojo
Irsus preparando que pronto aparecere con un tablon de los mios, no esa fruta que todavia esta sin madurar, domingueroooooooooos que ahora toca ejercitarse para verano, venga a patear las rocas!!!!!!!! cacho vagos.

Atún Rojo

Atún Rojo
Imagen capturada por Miguel